Historias de una tierra herida: los desmanes de Monsanto

El pasado mes de septiembre estuve en Perpignan (Francia) visitando el Festival de fotoperiodismo “Visa pour l’image 2014”. Me considero un buen aficionado a la fotografía y un apasionado del Fotoperiodismo. Reconozco que me han marcado profundamente  los trabajos de  fotógrafos como Robert Capa, Cartier-Bressson, Agusti Centelles o los más recientes Steve McCurry,o Kevin Carter, sin olvidar a Samuel Aranda o a la malograda Anja Niedringhaus, cuyas fotografías sobre la guerra de Iraq y Afganistán me dejaron impactado.

En esa visita a Perpignan, pude conocer el trabajo del fotógrafo español Álvaro Ybarra Zavala sobre los desmanes de Monsanto en Argentina. Entonces me prometí que esas fotos que me impresionaron tenía que compartirlas con quienes nos siguen en este blog, por lo que tienen de testimonio y denuncia de unos hechos ignorados por la mayor parte de la opinión pública y porque engarzan perfectamente con los temas que solemos tratar: las conspiraciones farmacéuticas y la connivencia de los poderes públicos.

El cultivo de transgénicos y el uso de productos químicos cada vez más agresivos ha transformado la Industria Agrícola de Argentina. Los casos de cáncer y las malformaciones están aumentando. Una lucha de las poblaciones locales contra un enemigo invisible. Este vídeo muestra las imágenes de “Historia de una tierra herida”, un ensayo fotográfico del periodista Álvaro Ybarra Zavala sobre los terribles efectos de la agricultura de los transgénicos en Argentina. Algunas de las imágenes son impactantes.

Este es el documento y esta es la entrevista efectuada a Alvaro Ybarra en la que explica esta terrible historia y cómo la documentó.

 

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“Las Epidemias son un negocio impulsado por la OMS”

Medicina y dinero

Miguel Jara es escritor y periodista independiente, especializado en la investigación de temas relacionados con la salud. Ha escrito libros varios libros en los que cuenta el poder de las grandes farmacéuticas, la peligrosidad de ciertos medicamentos o cómo juegan con nuestra salud con total impunidad.

Por sus trabajos en este campo ha sido galardonado con el premio Eupharlaw-Ibercisalud 2011 como la personalidad del año en el ámbito sanitario. Su lucha es también judicial, a través de un bufete en el que denuncia los daños provocados por medicamentos. Una ejemplo de como ejercer como 4º poder en red, en batalla constante contra las farmacéuticas, uno de los lobbys más fuertes y con un gran dominio en las administraciones públicas.

¿Cómo gestionaron los grandes laboratorios la crisis del ébola?

El virus del ébola no interesaba nada hasta hace unas semanas. Como siempre, se marca un antes y un después cuando se contagian los primeros occidentales. En este momento interviene la OMS, a la que creo que había que prestar más atención sobre sus conflictos de intereses y su actitud siempre pro farmacéutica.

En esta ocasión, no se cumplían los requisitos para declarar una epidemia, y sin embargo la OMS declara el estado de emergencia mundial hace como mes y medio por este motivo. En ese momento, daba el pistoletazo de salida a la campaña de márketing del miedo que finalmente hicieron los medios de comunicación. Como los medios publican mucho sobre el tema, los gobiernos están temerosos y, por no enfadar a su ciudadanía, cuando haya unas vacunas o unos antivirales los van a comprar sin apenas pensarlo.

Con esto quiero decir que la OMS ha creado un mercado que antes no existía. A partir de ese momento las farmacéuticas aprovechan las circunstancias para sacar provecho. En la actualidad hay como 6 o 7 grandes farmacéuticas ensayando vacunas y antivirales.

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El ébola se puede curar

Esto es lo que afirma Josep Pamies de “Dolça Revolució” en el post publicado en su blog el pasado 6 de agosto. La clave residiría  en una planta, la Garcinia Kola, “utilizada popularmente por los curanderos de la zona para esta enfermedad y que no ha recibido la prioridad que debería por una OMS, más interesada en mantener un continente enfermo y dependiente, que en curar sus enfermedades poco rentables para la industria farmacéutica, la misma que precisamente domina económicamente y mafiosamente  este organismo mundial  de la salud (OMS).”

 

 

Pueden leer toda la información en https://joseppamies.wordpress.com/2014/08/06/el-ebola-se-puede-curar/ y en http://timefortruth.es/2014/08/20/ebola-de-verdad-hay-para-tanto/

 

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tp://www.dogmacero.org/el-oscuro-origen-del-bola-entrevista-al-dr-carlos-amodei/

Medicamentos que matan y crimen organizado

Experto danés alerta de que los medicamentos son la tercera causa de muerte en el mundo
El Dr.Peter Gøtzsche, autor del libro “Medicamentos que matan y crimen organizado”, profesor de medicina y farmacología clínica de la universidad de Copenhague, compara a las farmacéuticas con el crimen organizado

medicamentos

 

Barcelona. (Efe).- Las multinacionales farmacéuticas corrompen los sistema de salud y esconden que los fármacos son la tercera causa de muerte en el mundo, tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer, según el danés Peter Gøtzsche, que hoy ha presentado el libro “Medicamentos que matan y crimen organizado”.

Gøtzsche, profesor de medicina y farmacología clínica de la Universidad de Copenhague y director y profesor del Nordic Cochrane Center, ha comparado a las farmacéuticas con el crimen organizado porque, en su opinión, capitalismo y salud casan mal.

"No trabajan para mejorar la salud, sino para obtener los máximos beneficios" y para ello "extorsionan, cometen fraude, violan la legislación y mienten", ha denunciado.

El libro, editado por Los Libros del Lince, cifra en 200.000 los muertos en EE.UU. al año por fármacos y, según el farmacólogo Joan Ramón Laporte, que introduce la edición española, en Europa al menos 197.000 personas fallecen anualmente por esta causa.

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El oscuro origen del ébola. Entrevista al Dr. Carlos Amodei

Algunos no se sorprenden en absoluto. Alguien cercano al mundo sanitario-farmacéutico me comenta: “Era sólo cuestión de tiempo que no “surgiera” algo así”. Se refería al brote de ébola que hace unas semanas “apareció” en África y que en poco tiempo se convirtió en una epidemia con miles de afectados.

Según datos de la OMS y gasta el pasado día 6 de agosto, se habían registrado al menos 1.013 muertos y 1.848 casos del brote más mortífero de esta enfermedad (otras fuentes citan 3.069 afectados y 1.552 muertos). Y es que este virus no es algo nuevo, sino un viejo conocido de la comunidad médica y farmacéutica desde que apareciera por primera vez en agosto de 1976. Se sabía entonces lo altamente mortífero que podía ser este virus y pese a ello apenas se destinaron medios y recursos para hallar una vacuna ¿El motivo? Los potenciales clientes del medicamento no podían pagarlo… porque para las farmacéuticas el valor de una vida humana se mide por el beneficio que puede reportar a su cuenta de resultados. Así de claro.

El nombre de este virus procede del río Ébola en la República Democrática del Congo en donde fue identificado por primera vez en 1976 provocando una alta mortalidad. Los primeros síntomas son comunes a otro tipo de enfermedades más benignas y por eso es fácil la confusión con éstas y de ahí las falsas alarmas que se han producido en las últimas semanas entre presuntos afectados en Europa y Estados Unidos que llegaron en vuelos procedentes de las zonas africanas afectadas. Fiebre, dolores de cabeza, dolor de garganta, dolor de cabeza… más tarde vómitos, diarrea, sangrado interno y externo y finalmente afectación de órganos vitales lo que acaba provocando la muerte en un alto porcentaje de casos. El período de incubación varias de 2 a 21 días aunque lo más frecuente es de 5 a 12 días.

 

 

Según las fuentes médicas oficiales, este virus se propaga exclusivamente a través del contacto con los fluidos corporales y las secreciones de las personas infectadas (saliva, sangre, orina etc.). En el brote del año 1976 murieron el 92% de las personas infectadas.

El primer caso de este nuevo brote de ébola apareció en Guinea el pasado 2 de diciembre de 2013 cuando un niño de dos años contrajo la enfermedad en Meliandou. Algo más de tres meses más tarde la enfermedad había llegado a la capital, Conakry, y se había convertido en una epidemia.

Pero, desoyendo los desesperados llamamientos de Médicos sin Frontera y otras ONG que trabajaban sobre el terrero,  ni la OMS ni los gobiernos occidentales reaccionaron hasta que la epidemia se descontrola y aparecen las primeras alertas en vuelos con destino a Estados Unidos y Europa. Es entonces cuando alguien cae en la cuenta que en pleno siglo XXI las fronteras no existen para las enfermedades y que la movilidad de las personas hace altamente probable que un caso surgido en Liberia, por ejemplo,  aparezca a las pocas horas o días en Atlanta (por citar una ciudad que alberga la sede del CDC).

Así las cosas, la OMS lanza, por fin, una alerta mundial y declara que el número de infectados por el virus en África Occidental podría llegar a los 20.000. Estima asimismo que se necesitaran en los próximos seis meses del orden de los 490 millones de dólares para frenar la enfermedad. Dicho y hecho. El 2 de septiembre la prensa anuncia que la FDA y los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés) iniciarán los ensayos de una vacuna (elaborada por la empresa británica GlaxoSmithKline –GSK) contra el virus del ébola. La vacuna que se empezara a probar a principios de septiembre se basa en un adenovirus que se encuentra en los chimpancés.

Los primeros ensayos se realizarán en las instalaciones del NIH en Bethesda, Maryland para posteriormente probarlo en Nigeria, uno de los países afectados por el brote y desde donde se teme pudiera propagarse la epidemia a nivel mundial dadas las importantes relaciones comerciales de este país con occidente. Según algunas fuentes, si se aprueba su uso, a finales de año podría procederse a la vacunación masiva de la población considerada de riesgo.

Muchas son las sombras que se proyectan no solamente sobre este nuevo brote de la enfermedad, sino sobre el origen y la naturaleza del virus. De hecho, está clasificado por el CDC (Centros para el control de enfermedades) como un agente de “bioseguridad de nivel 4” y Categoría A, es decir, un agente de bioterrorismo ya que tiene el potencial de ser utilizado como arma de uso en la guerra biológica. Esta y otras circunstancias han dado pie a que algunos investigadores vean en la aparición repentina de la enfermedad tras 38 años de “inactividad” como algo más que el fruto del azar y las circunstancias.

Esta es, al menos, la opinión del Dr.Carlos Amodei,1 que, desde hace muchos años lleva luchando por desenmascarar las turbias maniobras de las compañías farmacéuticas en todo el mundo y más especialmente en su país, Argentina.

En esta interesante entrevista emitida por Radio Continental de Córdoba (Argentina) se analiza la posibilidad de que el origen del ébola no sea el que se nos ha dicho, se aborda la cuestión de las vacunas y la existencia de alternativas a la medicina farmacéutica.

 

1.- Darlos Amodei es doctor en Psicología por la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)

Los peligros de la vacunación sistemática

vaccineEn el número 13 (febrero-marzo de 2006) de la revista NEXUS (www.nexusmagazine.com) se publicó una interesante entrevista al Dr. Mark Randall (seudónimo tras el cual se escondía un ex-investigador en vacunas que había trabajado en un importante laboratorio farmacéutico) que advertía acerca de los peligros de vacunar de forma sistemática a la población.

Dogmacero ha recuperado este documento cuya traducción publicamos por su indudable interés y, a pesar de los años transcurridos, por estar de plena actualidad. Recomendamos una lectura atenta del mismo. Las afirmaciones que en esta entrevista se vierten son muy inquietantes.

 

¿Qué pasa con las vacunas? ¿Qué tan seguros y eficaces son?

Durante mucho tiempo he alertado acerca de los peligros de las vacunas, especialmente para recién nacidos y niños pequeños, cuyos sistemas inmunológicos no son capaces de hacer frente a los muchos contaminantes y conservantes tóxicos que hay en las vacunas. Hay otras razones por las que incluso los adultos deben evitarlas. Ahora, por primera vez, un ex empleado de la industria de las vacunas ha accedido a hablar de los peligros de las vacunas.

“Dr. Mark Randall” es el seudónimo de un ex-investigador de vacunas que trabajó durante muchos años en los laboratorios de las más importantes empresas farmacéuticas y los Institutos Nacionales de Salud del gobierno americano. Actualmente se halla jubilado y, pese a sus iniciales reticencias, finalmente ha accedido a que le entrevistemos.

La entrevista que sigue a continuación no sólo es importante debido al profundo conocimiento del Dr. Randall acerca de los peligros de la vacuna, sino por su testimonio sobre el funcionamiento interior y los encubrimientos del gobierno y la industria farmacéutica sobre las vacunas –ambas fuentes siguen intentando convencer  a los americanos de que pueden estar tranquilos y confiados.

Este importante aporte es tal vez el mejor resumen escrito acerca de evidencias en contra de las vacunas

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Vacunas, el negocio que no pincha

vacunaNadie duda que vacunas contra la viruela, la difteria o la poliomielitis han aumentado nuestra esperanza de vida en 30 años. Tampoco que las arcas de las farmacéuticas se han beneficiado de ello en igual o mayor proporción. Quizá porque han experimentado el enorme potencial de este negocio, hoy muchas empresas del sector se afanan en recomendar tratamientos más rentables que eficaces. Por eso, vacunas como la que combate el Virus del Papiloma Humano e incluso la de la gripe estacionaria cada vez se cuestionan con más fuerza. A veces, es peor el remedio que la enfermedad.

La industria farmacéutica es un sector estratégico a nivel mundial con un gran volumen de ganancias, lo que le permite gozar de extraordinarias cuotas de poder. Sin embargo, no está claro que ese poder se use de acuerdo con el bienestar, la salud y la vida de la población mundial. Entre los años 2000 y 2003, casi la totalidad de las grandes compañías farmacéuticas pasaron por los tribunales de Estados Unidos acusadas de prácticas fraudulentas. Ocho de ellas fueron condenadas a pagar más de 2,2 billones de dólares de multa. En cuatro de estos casos las compañías implicadas –TAP Pharmaceuticals, Abbott, AstraZeneca y Bayer- reconocieron su responsabilidad por actuaciones criminales que habían puesto en peligro la salud y la vida de miles de personas.

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