EXOPOLITICA: ¿CONTACTADOS O FARSANTES?

exopolitica

Cartel promocional de la I Cumbre Europea de Exobiología 2009

A finales del pasado mes de julio se celebró en Sitges (Barcelona) la I CUMBRE EUROPEA DE EXOBIOLOGIA. La Exobiología pretende investigar, analizar y dar a conocer sin límites ni cortapisas la presencia de civilizaciones extraterrestres en el Universo y su interactuación con la raza humana. Es multidisciplinar en el sentido de que ha superado el enfoque meramente físico-estadístico que tantos años dominó este campo y utiliza otras ramas del conocimiento como la Historia, la Psicología o la Antropología, por ejemplo. Para quienes llevamos ya muchos años en este mundillo, debo decirles que, simplemente, es dar mombre a lo que los investigadores de diversos campos estaban haciendo hasta ahora. Asi que, poco o nada nuevo bajo el sol.

El 25 y 26 de julio estuve en el Hotel Melià de Sitges. Escuché todas las ponencias,hablé con varios ponentes, establecí contactos (lo mejor que suelen tener estos eventos son los contactos que puedes hacer en los pasillos) y, cómo no, sucumbi al espiritu mercantilista y adquirí algunos libros en los tenderetes habilitados al efecto en el “hall” del congreso. No puedo por menos que tomar como referencia los diversos congresos que se realizaron en Barcelona a principios de los años ochenta (en especial el I CONGRESO INTERNACIONAL DE UFOLOGIA en el que tuve el honor de participar) y hacer comparaciones por odiosas que sean. Estas son mis impresiones…

Hace años, tuve la oportunidad de realizar un exhaustivo estudio sobre el fenómeno de los contactados, personas normales y corrientes en apariencia que afirmaban recibir mensajes de seres venidos del espacio. A través de la prensa de la época y la literatura especializada, estudié en profundidad algunos casos clásicos como Adamski, Siragusa o Meier . Me entrevisté en varias ocasiones con Angello Franchetto, avanzado de la Fratellanza Cósmica en España. Durante varios meses hice un seguimiento de cinco contactados, compartí con ellos diversas experiencias y la realidad fue venciendo mi escepticismo inicial.

Eran personas bienintencionadas, totalmente desinteresadas, con algunas carencias emocionales, bien es cierto, y que hallaban en el contactismo un protagonismo que la vida parecía negarles. Pero al margen del perfil psicológico, lo cierto es que llegué al íntimo convencimiento de que en todos ellos se producía un fenómeno que escapaba a mi comprensión y que, realmente, eran capaces de interactuar con un nivel de la realidad diferente del que habitualmente tenemos acceso el común de los mortales.

Intenté hallar un patrón, un procedimiento de actuación, no sólo en los cinco casos personalmente estudiados, sino en aquellos otros que podía estudiar a través de la literatura especializada. En todos los casos parecía suceder lo mismo: una persona de perfil anodino, mediana edad, cultura básica o media, trabajo corriente, que bien podía ser un vecino, un amigo, alguien con el que nos podíamos cruzar a diario por la calle al ir de paseo o al trabajo. En un momento determinado de su vida, esa persona pasa por un hecho que vive de forma especialmente traumática: un avistamiento, su participación en una sesión de espiritismo o, simplemente, un sueño especialmente vívido y que en su fuero interno considera trascendente o revelador. Este hecho desencadena una fase de inicio que el sujeto, más o menos voluntariamente, acaba aceptando y asimilando. Empieza a oír voces, tiene sueños anormalmente realistas, vívidas visiones en estado de vigilia. Y empieza entonces una avalancha de información muchas veces en forma de escritura automática, otras en forma de mensaje telepático. Se ha iniciado el contacto.

Tras un tiempo más o menos prolongado en que el contactado recibe mensajes de contenido complejo técnica o espiritualmente, surge el “ruido”. Podríamos definir el ruido como aquel mensaje de origen desconocido (posiblemente no sea más que el diálogo interior de la persona) que se confunde con el contenido del “mensaje” y que ambos (ruido y mensaje) son dados como válidos por el sujeto, abandonado por su “guía” e incapaz de de distinguir lo verdadero de lo falso. Se inicia entonces la etapa de “abandono” en la que el sujeto puede acabar con serios problemas mentales dependiendo de sus recursos culturales o su fuerza mental.

Todo este procedimiento, que pude verificar en los casos citados, me llevaron a afirmar que la clave del fenómeno OVNI nos llegaría, probablemente, a través de los casos de contactismo. Naturalmente, en una época en la que la investigación ufológica estaba en plena etapa de validación racionalista para autoafirmarse como una disciplina “seria” (¡cuánta inocencia y candor!) esta afirmación comportó que muchos colegas me calificaran poco menos que de loco. Fui tachado de iluminado: matar al mensajero, esa era la táctica. Eran otros tiempos y la mayor parte de la comunidad ufológica reducía toda la fenomenología OVNI a la búsqueda y constatación de aparatos construidos con “pernos y tornillos” (sic Antonio Ribera).

¿Por qué les cuento todo esto? porque hoy, más de 30 años después, la realidad supera cualquier expectativa que nos hacíamos en aquellos lejanos años setenta quienes estábamos situados en la izquierda “extraparlamentaria” del arco ufológico.

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De izquierda a derecha: Javier Sierra, Miguel Celades y Pepon Jover

En efecto, los pasados días 25 y 26 de julio, tuvo lugar en el Hotel Melià de Sitges (Barcelona) la I CUMBRE EUROPEA DE EXOPOLITICA , fruto de la idea inicial de Pepon Jover, Miguel Celades y Rafael Palacios, si bien este último se quedó finalmente “descolgado” del evento (para más información al respecto vean www.rafapal.com). Quisiera, en primer lugar, felicitar sincera y efusivamente a todos quienes tuvieron la idea y fueron capaces de llevarla a buen puerto. Desde el punto de vista de la participación, organización, logística y presencia en medios de comunicación, esta cumbre fue un éxito rotundo, gracias a la labor, manifiesta en algunos casos, más anónima en otros, de muchas personas.

Que sea Barcelona y no Paris, Londres, Roma o Berlín, por citar algunas de las capitales de los países que enviaron delegados al evento, es algo que nos ha de llenar de alegría y confianza en nuestras posibilidades como colectivo.

De la mano de Javier Sierra, fueron desfilando ante nosotros lo más granado de la exopolítica anglosajona. Aparte de las abundantes referencias que circulan por internet, les dirijo a http://www.proyectomatriz.wordpress.com desde donde pueden descargarse un video con completa información de los intervinientes en el evento.

Personalmente, a mi me llamó más la atención las ausencias que la presencia de determinados ponentes. Que no estuvieran “primeros espadas mediáticos” como Juan José Benitez, Josep Guijarro, Pablo Villarubia, Santiago Camacho (ambos del equipo de Iker Jimenez), investigadores de la talla de Salvador Freixedo, Bruno Cardeñosa o Manuel Carballal, por citar sólo algunos, es sumamente indicativo de que algo falló en la convocatoria o, lo que sería peor, de la existencia de una silenciosa “guerra de protagonismos” , desgraciadamente vieja conocida en la investigación ufológica nacional. Sigmund Freud en su “Psicopatología de la vida cotidiana” dedica el primer capítulo, precisamente al “olvido de nombres propios” . En psicoanálisis, estos olvidos junto con los “actos fallidos” tienen una importancia reveladora de la psique de la persona. Quizás también, por extensión, este planteamiento pueda aplicarse a conjuntos de personas u organizaciones.

Dos cosas destacaría de este encuentro. En primer lugar el hecho de que no hay nada nuevo bajo el sol o, dicho de otro modo, poco o nada de lo que se pudo escuchar en las diversas ponencias tenía alguna novedad para el estudioso. En definitiva, que estamos siendo visitados por civilizaciones extraterrestres desde el origen de los tiempos, que han contactado con algunos de nosotros y que posiblemente existe a nivel de los poderes facticos mundiales un amplio encubrimiento de la cuestión, es algo que ya conocemos desde hace muchos años.

En segundo lugar, y debo afirmar que esto último me inquietó, señalaría el giro mesiánico que la investigación ufológica parece haber tomado. De entre todos los que intervinieron, no escuché a nadie recomendar prudencia en el contacto, precaución en el encuentro o, al menos resistirse a renunciar al propio criterio en el análisis de las informaciones que nos llegan sobre el fenómeno OVNI. Nada de eso, estamos en el país de “nuncajamas” los alienígenas son seres angelicales, preocupados por nuestro bienestar, adalides de la paz y el amor, abnegados seres de avanzada espiritualidad que vienen a salvar a la Humanidad de sus propias contradicciones. No digo que no sea así pero, no puedo por menos que recordar inquietantes casos muy bien documentados de la casuística OVNI como el del desdichado Antonio Villas Boas, Fortunatto Zanfretta o la desaparición de Rivalino Mafra da Silva, por citar tres clásicos. El genial Salvador Freixedo podría documentar muy bien centenares de otros casos en los que las intenciones de esos visitantes distan mucho de ser amistosas. Lo único que digo es que debemos acercarnos al fenómeno con respeto y prudencia y sobre todo, sin perder nunca nuestro criterio propio. Permitánme que les recuerde una frase del insigne historiador Arnold Toynbee:

Cualquier contacto de una civilización superior con otra inferior acaba indefectiblemente con la desaparición de esta última.

Tomemos nota.

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El sargento mayor retirado Robert Dean

Conectado con esto último, debo confesar que me sorprendió enormemente la falta de pruebas objetivas en las ponencias de los diferentes conferenciantes: no se citaron casos que pudieran confirmar las afirmaciones que se efectuaron (algunas de ellas realmente espectaculares) ni nombres de testigos, ni fechas concretas, ni lugares exactos ni protocolos de investigación: nada. Parece como si quienes nos dimos cita en Sitges debiéramos hacer un supremo acto de fe en las palabras de los gurus de la “buena nueva”. Y créanme, para este viaje no hacen falta alforjas.

Desde mi punto de vista tres ponencias merecieron especial relevancia, si bien por motivos distintos. Y, vaya por delante, que expreso sólo una opinión personal. Me refiero a la de Robert Dean, Alfred Webre y Klaus Donna. En cuanto a Steven Greer, simplemente hay que darle de comer aparte.

El ex-sargento mayor del ejército de los Estados Unidos, Robert Dean, hizo una interesante ponencia en la que lo que más me llamó la atención fue ese aire que tenían sus palabras que definiría como: “eso es lo que hay, yo lo sé; quien quiera creerlo bien y quien no, allá él”. Tuve la sensación de que era un hombre conocedor de buena parte de la verdad y que esto había transformado su carácter y cambiado radicalmente su percepción del mundo. Es un hombre que cuenta sus experiencias, da consejos pero no intenta convencer a nadie de nada. Eche en falta concreción y, sobre todo, datos  verificables que apoyaran sus afirmaciones.

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El abogado Alfred Webre, autor del libro "Exopolitica"

Alfred Webre, autor entre otros del libro “Exopolitica” editado recientemente por Ediciones Vesica Pisis y a cuya presentación tuve el placer de asistir, es un hombre normal explicando cosas increíbles. Webre es abogado, actual director del Institute for Cooperation in Space, miembro del Tribunal Internacional de Crimenes de Guerra de Kuala Lumpur y colaborador como asesor en el estudio del fenómeno OVNI en la administración de Jimmy Carter. De un hombre así se espera cierta templanza en sus afirmaciones. Pues no: según nos explicó, existen no sé cuantas civilizaciones extraterrestres pululando alrededor de nuestro planeta; Marte está lleno de marcianos que habitan en el subsuelo del planeta y miembros del ejército norteamericano visitan asiduamente el planeta rojo y colaboran con esa civilización en diversos campos. ¿Cómo llegan a Marte? A través de la teletransportación, claro está. ¿Se acuerdan de la mítica serie Star Treck? Pues el sistema de teletransporte es el mismo. Bueno, creámoslo o no, ahí cada cual con su conciencia, pero lo cierto es que no dio ningún dato verificable que corroborase estas afirmaciones. Y pese a ello les diré una cosa: no creo que este tipo mienta, o, al menos, está plenamente convencido de sus afirmaciones, lo que me hace pensar que tiene datos que no revela.

Klaus Donna, Comisario de Exposiciones de Arte de la Casa de Habsburgo, un auténtico caballero en el trato y conocedor profundo de las numerosas anomalías históricas dispersas por el mundo, presentó una documentadísima ponencia más que notable. Donna es un investigador incansable que ha viajado por todo el planeta a la búsqueda de objetos anómalos. Presentó una extensa serie de fotografías, acompañada de explicaciones rigurosas y convincentes. Y pese a ser las pruebas más palpables de que, en el pasado al menos, una avanzada civilización posiblemente no terrestre intervino en la evolución de nuestra civilización, Donna se abstuvo de plantear afirmaciones dogmáticas y categóricas, dejando a la inteligencia de los presentes llegar a sus propias conclusiones.

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En el centro el investigador Klaus Donna, a la derecha de la imagen, con traje gris, Ramon Navia-Osorio

Brian O’Leary ex-astronauta de la NASA, Doctor en Astronomía por la Universidad de Berkley y asesor de diversos senadores norteamericanos tenía una ponencia titulada “Exopolitica y la revolución de la solución energética”. El título era como para no enterarse de nada , pero la ponencia aún menos pues, al final, lo único que me quedó claro es la apología que hizo de un hotelito que tiene en Ecuador (Montesueños) que nos invitó a visitar y pasar unas agradables vacaciones (previo pago, claro está). Y es que la actual crisis económica no respeta ni a los enviados de los extraterrestres.

El ex-astronauta  y actual gerente de "Montesueños",  Brian O'leary

El ex-astronauta y actual gerente de "Montesueños", Brian O'leary

Y finalmente, ¿Qué decir del inefable Dr. Steven Greer? Greer es como un armario, un cruce entre telepredicador y exorcista embutido en un cuerpo parecido al de Schwarzenegger . No les miento: 1,90 de alto, casi otro tanto de ancho, culturista según él mismo confesó públicamente, rodeado en todo momento de cinco guardaespaldas (algo torpes, eso sí) y dedicado a expandir la buena nueva de la venida de los alienígenas a la Tierra para salvar a la Humanidad de sus errores y torpezas. Tiene 54 años, aunque no los aparenta y para algunos es un auténtico “reptiliano” (busquen en Google y sabrán de que les hablo). Para ser un hombre que dice estar amenazado por, al parecer, los servicios secretos de varios países, y del que se le supondría discreción en su trato, dio al público presente amplia información acerca de su vida: está casado (a los pocos días de la cumbre celebraba su 34 aniversario), tiene 2 hijas, una de ellas estudiando en Standford, es doctor en medicina especializado en traumatología y, atención, el jefe de una agencia norteamericana de seguridad, según nos dijo, le ofreció 3.000 millones de dólares para que dejara el Proyecto Disclosure, a lo que él se negó en redondo dado que su ética personal no se lo permitió. Sinceramente, no sé si es que habitualmente toma alguna medicación y aquel día no lo hizo o es que directamente nos tomaba a todos por tontos. Se refirió al protocolo de “visión remota”, sin explicar en ningún momento qué era; hablo de extraterrestres buenos y extraterrestres malos, recordándome los cuentos que de niño me contaba mi abuelo; afirmó que el gobierno de los Estados Unidos está en contacto y colabora con una

El doctor en medicina Steven Greer

El doctor en medicina Steven Greer

civilización extraterrestre a cambio de tecnología; parece ser que los humanos “malos” también colaboran con los extraterrestres “malos” para así fastidiarlo todo… En fin, una serie de afirmaciones en las que ni creo ni dejo de creer pero que pido que se sustenten sobre pruebas, hechos o, al menos, indicios razonables, indicios que en ningún momento el gurú Greer aportó.

La sensación que tengo es que detrás de algunos miembros de ese movimiento se mueve mucho dinero (libros, publicaciones, documentales, conferencias…) y personalmente desconfío de quienes, moviéndose por dinero, alardean del altruismo de sus acciones e intentan convencernos de que su motivación es la salvación de la Humanidad. Hace años hice amistad con un joven periodista que orientaba sus pasos hacia el periodismo de investigación. Tenía sólidos conocimientos acerca del funcionamiento de los servicios secretos, especialmente los norteamericanos. En cierta ocasión me habló de la “vacuna”.

– ¿Vacuna? –pregunté sorprendido

– Vacuna – repitió esbozando una ligera sonrisa- En una ocasión los servicios secretos norteamericanos tenían información de que se estaba gestando un movimiento clandestino cuya finalidad última sería atentar contra la vida del presidente de los Estados Unidos. Lo sabían por informaciones indirectas, por movimientos extraños en determinados círculos de la extrema derecha, pero eran incapaces de concretar con exactitud el alcance de la operación. Decidieron entonces montar un grupo paralelo, financiado y organizado por la propia CIA que reclutó sus miembros entre los círculos que se suponían próximos a ese grupo clandestino en gestación, sin que aquellos fueran conscientes en ningún momento de la manipulación a la que eran sometidos. El resultado fue que, tras varias semanas, los personajes ocultos y desconocidos por la CIA que preparaban el atentado se fueron sumando al grupo-CIA (para entendernos). Fue de ese modo como se pudo identificarlos a todos, detenerlos y abortar la acción antes de que surgieran. Es decir, algo parecido a una vacuna, de ahí el nombre.

Steven Greer en plena intervencion. Sentado y guardando el acceso al estrado, uno de sus guardaespaldas

Steven Greer en plena intervencion. Sentado y guardando el acceso al estrado, uno de sus guardaespaldas

Reconozco que mientras redactaba este artículo acudió a mi memoria esta conversación (que he intentado reproducir lo más fielmente posible). Y no puedo por menos que pensar que quizás (y sólo digo “quizás”) algún miembro de ese amplio movimiento que aboga por la desclasificación de la información OVNI por parte de los gobiernos de todo el mundo y que actualmente cuenta con un amplio apoyo ciudadano y resonancia notable en los medios de comunicación, sea integrante de alguna “vacuna” hábilmente inoculada en el movimiento exopolítico por alguna oscura agencia gubernamental, con el fin de que no escape a su control y, en última instancia, neutralizarlo. ¿Mera paranoia? Tal vez…

Esta cumbre, con sus aciertos y sus carencias, ha sido un hito que posiblemente marque un antes y un después. Y esto no es casual, es debido al esfuerzo de personas comprometidas pero es también un claro indicativo de que nuestra sociedad ha madurado en la asimilación y comprensión del fenómeno extraterrestre. En el inconsciente colectivo está fuertemente arraigada la certeza de que existe vida inteligente fuera de nuestro planeta y que muy posiblemente ésta nos esté vigilando. De un modo u otro ha entrado con fuerza a formar parte de nuestra cultura: en el arte, en la literatura, incluso en la moda. Y la burla inicial dio paso a un escepticismo crítico para acabar reconociendo la existencia de indicios razonables que algo sumamente trascendente para nuestro futuro como especie se está tejiendo lenta pero inexorablemente.

Fenómeno OVNI, conspiraciones, energía libre… la Exobiología se ha convertido en un nuevo movimiento contracultural, con ribetes antisistema. La realidad OVNI desafía todos los conceptos de nuestro paradigma cultural, por eso debe ser un movimiento multidisciplinar que supere la aproximación meramente física o materialista que dominó el estudio del fenómeno desde que se inició la llamada “etapa contemporánea” con el avistamiento de Kenneth Arnold en 1947. Hay que involucrar la psicología, la sociología, la mitología, la antropología, incluso la geopolítica. En definitiva, en palabras de David Griffin, el enjuto y nervioso investigador británico, la Exobiología es el estudio orgánico sobre qué es esa inteligencia extraterrestre que nos visita y qué está haciendo en nuestro planeta y cómo interactúa con los habitantes de este planeta y sus organizaciones sociales, políticas y económicas. Ahí es nada: todo un reto.

David Alvarez
redaccion@dogmacero.org

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Un pensamiento en “EXOPOLITICA: ¿CONTACTADOS O FARSANTES?

  1. Hola.
    Mi concepción del tema, de los llamados ovnis, son para mí, energías en sí mismas, por esta razón decidí no acudir, a la cumbre Europea de Exopolitica en Sitges, al no tener la misma percepción.
    Veo un montaje a la Americana, sobrado de misterios y posibles atentados con muchas manos negras con sus guardaespaldas y otras tonterías.
    Al final venderán algún despistado acciones sobre tecnología extraterrestre.
    Un Abrazo.

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