NAZCA: luces y sombras

Nazca2Pese a los extraordinarios trabajos que realizó Maria Reiche, las hipótesis expuestas para explicar los extraños trazados de la altiplanicie de Nazca son insatisfactorios o claramente insuficientes. Tras decadas de investigación, el caso está lejos de estar cerrado, mientras siguen hallándose nuevos dibujos que tienen una cosa en común: sólo pueden ser vistos desde el aire, como si sus constructores quisiesen saludar a dioses venidos de las estrellas…

Esta extraña figura evoca la figura de un moderno astronautaEL MISTERIO QUE NO CESA

En la mitología andina, previa a la invasión y sometimiento de América por los españoles, está presente un individuo enjuto, de tez pálida y frondosa barba, envuelto en un halo de misterio y que, pese a recibir diversos nombres, se trata siempre del mismo personaje: Viracocha. Se le describe acompañado por unos “mensajeros” de dos tipos : los huminca (soldados leales) y los hayhuaypanti (seres brillantes).

Cuenta la leyenda que en tiempos de caos, cuando la Tierra padeció terribles inundaciones y se hallaba sumida en las tinieblas debido a la desaparición del Sol, procedente del sur, apareció Viracocha, un hombre alto, de piel blanca que restauró la paz y el orden. Viracocha es recordado en la leyenda como un maestro que mostró a los indígenas los principios del arte y de la ciencia y que realizó una misión civilizadora, evitando el uso de la fuerza. Tras mostrarles los principios de la agricultura, la medicina, el arte de la escritura, la metalurgia o la arquitectura partió, no sin antes prometer que en un futuro volvería.  Fue, precisamente, esa promesa la que permitió que los invasores españoles pudieran someter con relativa facilidad a los pueblos indígenas, al ser fatalmente confundidos por los enviados del dios Viracocha.

Sirva este preámbulo para recordar al lector que algunos autores sostienen que fueron los “viracochas”, y que identifican con una especie de enviados de una avanzada civilización antediluviana, los genuinos autores de las “pistas” de Nazca. Menos dados a especulaciones (los historiadores y arqueólogos suelen arrinconar estas leyendas de tradición oral en el baúl de los mitos) los investigadores ortodoxos atribuyen estas líneas a los nazca, una primitiva civilización que desarrolló una sofisticada técnica de expresión artística y que desaparecieron cientos de años antes del advenimiento de los incas.

Una cosa parece clara: las formas que podemos contemplar en la altiplanicie de Nazca se ejecutaron en dos fases:

– la primera en la que fueron dibujados los animales (figuras zoomórficas)
– la segunda en la que se trazaron las líneas

Y aquí aparecería el primer misterio: las figuras de animales son anteriores a las figuras geométricas, ya que muchos rectángulos, cuadrados, etc. cortan limpiamente las figuras. Y eso contravendría las leyes del progreso técnico ya que todo parece indicar que la primera de las fases, la que corresponde a las figuras zoomórficas, fue la más avanzada dado que al tratarse de dibujos más complejos, su ejecución requiere un nivel tecnológico y de habilidad superior al de las meras líneas rectas, consideradas posteriores. A menos que… a menos que, como sostienen algunos, en realidad los dibujos fueran realizados por una civilización anterior, desconocida para nosotros, más avanzada y que las líneas fueran un intento de imitar aquellos cuando ya el recuerdo de la técnica empleada se había diluido en la noche de los tiempos.

Los expertos no se pronuncian, probablemente porque no lo saben, sobre el tiempo que media entre la primera y la segunda fase. La figura de la ArañaSin embargo, lo que más llama la atención de todo ese laberíntico trazado es su aparente caos. En efecto, ante el viajero que cruza a pie la pampa peruana, se le aparecen de pronto, una serie de extraños trazos sin aparente orden ni concierto, que se pierden en los confines del horizonte. Sin embargo, todo cambia si variamos la perspectiva y observamos la llanura de Nazca desde el aire. Los dibujos absurdos se transforman en enormes y perfectas representaciones a escala, trazadas sin complicaciones, de los más variados animales. Y la pregunta surge de forma inevitable: ¿por que alguien dibujaría una imagen que sólo puede ser vista desde el aire? Y ¿Cómo se las ingenió un pueblo como el nazca, sin instrumentos topográficos y sin ni siquiera contar con un lenguaje escrito, para efectuar esa gigantesca labor?

LA RESPUESTA ORTODOXA

Desde que fueron redescubiertas hace más de 65 años, se han sugerido diversas explicaciones, algunas de ellas aludiendo a motivos religiosos. Según esta teoría, se trataría de representaciones muy grandes para que fueran vistas claramente por los dioses de las montañas, dioses que les enviaban las lluvias para sus cosechas. En esa misma línea, algunos expertos opinan que esos dibujos serían utilizados en rituales o danzas de tipo religioso. Otros plantean explicaciones más sencillas y especulan con la posibilidad de que se traten de simples expresiones de arte como las reflejadas en las cerámicas encontradas en diversas cavernas de Nazca, atribuido al mismo pueblo que vivió allí hace años, los mismos a los que se atribuyen los dibujos y que pintaba imágenes de aves y animales en su alfarería.

Una tendencia totalmente heterodoxa, defendida entre otros por el escritor suizo Erich Von Daniken afirmaba que las líneas de Nazca eran en realidad pistas de aterrizaje de antiguos astronautas extraterrestres que visitaron la Tierra en un pasado remoto. Esta afirmación se deriva de la observación aérea de las líneas que, ciertamente, recuerdan las pistas de aterrizaje de los modernos aeropuertos. Pero, aunque no deja de ser una hipótesis sugerente, lo cierto es que el aterrizaje en alguna de esas “pistas” por parte de un cuerpo medianamente pesado es simplemente imposible. La Dra. Reiche lo explicó claramente al responder a esa cuestión.

Esto no tiene sentido, no se puede explicar todas las cosas con extraterrestres. Esta teoría esta basada en una observación incompletaEs verdad que desde el aire, algunas de las grandes figuras se ven como campos aéreos, pero si nos acercamos, podemos ver como su interior es blando como la arcilla. Tampoco el suelo es tan liso como parece desde el aire, es ligeramente ondulado. Así que no son aptos en absoluto para aterrizar.

Por otro lado, no queda muy claro cómo una tecnología capaz de viajar cientos de años luz por el espacio exterior, debería necesitar de “aeropuertos” para posar sus naves. No es de extrañar pues que la simplicidad de esas explicaciones no satisfaga a los investigadores, aún entre los que están dispuestos a aceptar la existencia de un elemento externo, hasta ahora desconocido, en el diseño de esas líneas.

Extrañas l�neas en espiral sin sentido aparenteEntonces, ¿Cómo se trazaron las líneas? Según algunos autores, no hay misterio alguno en ello. Si hoy quisiéramos dibujar una línea recta de proporciones parecidas a las que podemos observar en Nazca, utilizaríamos herramientas de topografía. Pero los indígenas de Nazca no tenían esos instrumentos y aún así fueron capaces de trazar líneas rectas como flechas de varios kilómetros de largo. No hay necesidad de recurrir a extraterrestres para hallar una solución. La Dra. Reiche ha formulado una explicación utilizando únicamente la lógica. Sólo se necesitan tres individuos: un observador que es el encargado de trazar las líneas y dos individuos alineados uno detrás del otro, de tal forma que el segundo no puede ver al observador pues se lo impide el primero. Se sitúa un individuo detrás del otro en línea recta con el observador que ha de trazar la línea. El primer sujeto traza una señal en el suelo, justo en el lugar que ocupa. Se tiene así una primera referencia. Hecho esto, el sujeto que está en primer lugar, retrocede y se pone detrás del segundo observador y vuelve nuevamente a efectuar una señal en el suelo. El segundo sujeto hace lo propio y se sitúa detrás de que estaba primero y vuelve a efectuar otra señal en el suelo… Podemos seguir así durante kilómetros sin efectuar la más leve curva.

En cuanto a las figuras, la Dra. Reiche está convencida de que los primitivos nazca efectuaban primero un dibujo a escala que luego trasladaban al suelo en su actual tamaño. La idea de qué medida empleaban le llegó por casualidad, cuando una mujer le trajo una cuerda, encontrada en una de las muchas tumbas de la zona que son sistemáticamente expoliadas y que, probablemente, era utilizada para medir. Tenía la longitud de un brazo y eso puso a la investigadora tras la pista de que, al igual que otras culturas, también los nazca basaban sus sistemas de medida en el cuerpo humano, por ejemplo, la longitud de un brazo. Esta fue la escala de medición utilizada para hacer una de las figuras: la espiral. Así pues, los nazca hacían los dibujos a escala de sus diseños y, usando este tipo de cuerdas y el factor matemático adecuado para agrandarlos, pudieron crear figuras gigantes de proporciones perfectas sin verlas en su totalidad.

No deja de ser una explicación ingeniosa, pero lo cierto es que no pasa de una hipótesis de trabajo ya que no se han hallado pruebas arqueológicas fehacientes que la confirmen. Pese que,mediante esa hipótesis, podríamos comprender en parte, y sólo en parte, cómo lo hicieron, queda en pie la pregunta más importante: ¿Por qué lo hicieron?

Tal y como hemos dicho antes, algunos investigadores sostienen que estamos ante meras expresiones de arte y que no hay que buscar mayores explicaciones. Otros afirman que se trata de símbolos religiosos, hechos con el ánimo de agradar a los dioses. Lo cierto es que las figuras que hicieron tienen más de 100 metros de largo y para poder supervisar su trazado, tuvieron que construir torres que, como mínimo, tuvieran esa misma altura. Torres de las que, por cierto, no se han encontrado resto alguno. ¿Para qué uso lógico pudo haber servido el dibujo gigantesco de una araña, por ejemplo, en medio del desierto? Extrañas líneas que no conducen a ninguna parte han evocado a determinados autores modernas pistas de aterrizaje. Extrañas l�neas que no conducen a ninguna parte han evocado a determinados autores modernas pistas de aterrizaje.

LA CONEXION COSMICA

Diversos han sido los investigadores que desde sus respectivas disciplinas han intentado aproximarse al problema, planteando diversas hipótesis. Uno de ellos fue la doctora Phillis Pitgula, astrónoma del Adler Planetarium de Chicago, que en la década de los ochenta realizó un concienzudo estudio de estas extrañas figuras, en colaboración con la Dra. Maria Reiche. En este trabajo se emplearon programas informáticos aplicados a la Astronomía y se relacionó esta ciencia con la historia del lugar. La doctora Pitgula observó que algunas de esas líneas apuntan directamente al punto del horizonte por donde sale y se pone el sol en el día más corto y más largo del año respectivamente.

Partiendo de esta observación aventuró la hipótesis de que esas líneas eran en realidad un gigantesco calendario utilizado por los “primitivos” pobladores del lugar para establecer los períodos en que debían sembrar y recoger las cosechas.


Una vez conocieron el concepto cíclico del tiempo, pudieron empezar a sembrar y recoger las cosechas basándose en estos ciclos. pero para ello, debieron poder medirlo de alguna forma y lo que todas las personas han utilizado en todo el mundo a lo largo de la historia es el cielo. Me refiero a que ese era nuestro reloj natural y aún sigue siéndolo
.

Pese a lo sugerente de esta hipótesis, lo cierto es que la teoría del calendario no es completamente satisfactoria (aunque tal vez nos ponga tras la “conexión cósmica” de los extraños trazados de Nazca) puesto que podría explicar el propósito de algunas líneas pero no daría explicación a cientos de otras que apuntan en todas direcciones. Y menos explicaría aún las figuras y dibujos -algunos del tamaño de ocho campos de fútbol- dispuestos de forma aparentemente caótica por toda la pampa.

Tras realizar un exhaustivo análisis de las alineaciones estelares en Nazca, la doctora Pitgula llegó a la conclusión de que el dibujo de la araña era en realidad una representación gráfica en el suelo de la constelación de Orión, tal y como se veía en el cielo de Nazca en la antigüedad. En cuanto a las línea rectas asociadas al dibujo estarían indicando la declinación de las tres estrella del Cinturón de Orión a lo largo de los siglos.

De aceptarse esta teoría, tendríamos una aparente respuesta que abriría nuevas y sugerentes líneas de investigación y plantearía numerosos interrogantes ya que resultaría que estaríamos ante un pueblo primitivo, el nazca, que no conocía la escritura pero que, por el contrario, habría desarrollado unos extraordinarios conocimientos matemáticos y astronómicos que le habrían permitido conocer los ciclos estelares y la precesión de los equinoccios. Un pueblo capaz de organizarse socialmente de forma compleja y estructurada con el fin de permitir a algunos de sus miembros liberarse del trabajo diario para dedicarse a estudiar los cielos. Un pueblo, en fin capaz de diseñar, planificar y ejecutar complejos dibujos de proporciones enormes con el único fin de que pudieran ser observables en su total complejidad solamente desde el aire. Ciertamente, algo no encaja.

Nazca-mono2

Y no podemos por menos de preguntarnos ¿Por que la constelación de Orión? ¿Por que la misma constelación que utilizaran los egipcios distantes miles de kilómetros en el espacio y miles de años en el tiempo para realizar su “espejo del cielo” a través de la construcción de las pirámides de Gizeh? Pero el dibujo de la araña encierra otros interrogantes. Según Gerald H. Hawkins en su libro Beyond Stonehenge, ese dibujo representaría a una araña de la especie Ricinulei. Esta especie es una de las más raras que existen y sólo puede hallarse en la selva tropical del Amazonas. Esto implicaría que los primitivos nazca habrían atravesado los Andes -tarea nada fácil aún hoy en día si se realiza a pie, salvo que se vaya bien equipado- y se habrían adentrado en la selva para recoger un ejemplar de esa especie y utilizarla posteriormente de modelo en sus dibujos. Pero lo más extraño es que el órgano reproductor de ese arácnido, situado en el extremo de su pata derecha, está perfectamente recogido en el dibujo. Y eso no tendría mayor importancia a no ser por el hecho de que el mismo solamente es visible bajo la lente de un microscopio. ¿Microscopios hace más de 1400 años? Simplemente imposible.

Admitiendo la teoría de la Dra. Pitgula, un analista razonable no puede por menos que preguntarse por que ese pueblo no utilizó un sistema más simple para seguir la declinación de los astros o para establecer sus calendarios de acuerdo a determinados ciclos astronómicos. Es como si los chinos se hubiesen decidido a mover piedras de varias toneladas para efectuar sus cuentas en vez de utilizar el sencillo e ingenioso ábaco.

La doctora Pitgula va más allá en sus afirmaciones:

Tomando un atlas de estrellas pude comprobar como la figura de las flores se relaciona con las estrellas que forman el cúmulo de la Híades en la constelación de Tauro.

La doctora Pitgula está convencida de que ha dado con la solución a las enigmáticas pistas de Nazca, sin embargo las preguntas que su teoría plantea son mayores que las respuestas. Si estamos ante un simple calendario, insisto ¿Por qué de esas descomunales proporciones? ¿Por qué sólo visible desde el aire? ¿Por qué en medio de un árido desierto en donde el calendario devendría inútil al no ser tierras aptas para sembrar absolutamente nada? ¿De dónde obtuvo el primitivo pueblo nazca tan completos conocimientos de astronomía? Son muchas las preguntas y muy pocas las respuestas.

LA CONTROVERSIA CONTINUA

El pájaro

Una de las últimas investigaciones ha sido la llevada a cabo por el astrónomo Jeroslav Klolocnick y el ingeniero especializado en geodesia Frantisek Vitek. Estos dos científicos checos realizaron dos expediciones a la planicie de Nazca con el objetivo de demostrar que los dibujos de la altiplanicie peruana no fueron realizados por extraterrestres. Creemos que iniciar el trabajo de investigación con la premisa de demostrar la falsedad de una hipótesis previa no es el mejor modo de hallar una respuesta al problema, sino, simplemente de desacreditar el trabajo de otros estudiosos, por equivocados que pudieran estar. Con tan liviano equipaje realizaron un estudio cuyo resumen fue publicado en la revista checa Vesmir en su número de febrero del 2002. En su afán por desmentir a Erich Von Daniken y sus teorías sobre extraterrestres dan por sentadas cosas discutibles como que las líneas fueron trazadas entre el año 300 y el 1200 de nuestra era, cosa que no debe extrañarnos ya que el ser experto en geodesia no es garantía de no ser un indocumentado en Historia.

Afirman, asimismo que determinadas líneas indicarían por donde sale y por donde se pone el sol los días del solsticio y, tal vez, indicarían las fases de la Luna. Niegan, sin embargo que puedan indicar la posición de determinadas estrellas o planetas “ya que de noche son invisibles” (sic.). Al margen de demostrar una sorprendente falta de conocimientos impropio de personas que proceden del mundo académico, Klolocnik y Vitek ignoran los estudios de Paul Kosok o los minuciosos trabajos realizados, entre otros, por la Dra. Phillis Pitgula, descritos más arriba, que establecieron sin lugar a dudas la relación entre esas líneas y determinadas constelaciones, basándose en un extenso y riguroso trabajo de campo realizado en colaboración con la ya mítica Dra. Reiche.

Por lo demás los “expertos” checos frecuentan lugares comunes para quienes conocen el tema. Así, la figura del “astronauta” sería un pescador que alza la mano sujetando una red (algo ya sostenido por algunos arqueólogos desde hace tiempo). El pescador serviría de orientación y el pez sería un símbolo de prosperidad. En fin, nada que no podamos desde hace tiempo en las Selecciones del Reader’s Digest.

La realidad, sin embargo, se muestra tozuda. Creemos que es claro que no existen pruebas de que esos dibujos fueran realizados por extraterrestres. (los científicos checos muestran ahí también, cierto grado de indocumentación al tener esa hipótesis como dominante entre los historiadores alternativos, cuando hace tiempo que se barajan otras posibilidades) pero de ahí a aceptar las teorías academicistas sin criticar las lagunas y contradicciones en las que incurren, media un abismo.

Y es que el problema es mucho más complejo de lo que pueda parecer a los turistas que visitan Nazca. María Reiche le dedicó más de cuarenta intensos años de su vida sin llegar a una conclusión definitiva. Por si fuera poco, aún hoy aparecen más dibujos que pasaron desapercibidos a los arqueólogos y que nos aportan nuevos enigmas.

Las En efecto, tal y como ya hemos dicho, la Dra. Reiche llegó a la conclusión de que la antigua civilización nazca había realizado las líneas y dibujos en la pampa al objeto de reflejar en la tierra una especie de “espejo del cielo”, una representación en el suelo de un mapa estelar que reflejara la posición de las estrellas en una determinada época. Sin embargo, la aparición de una serie de figuras que salieron a la luz a mediados de los años noventa y que no pudieron ser estudiados por Maria Reiche debido a su precario estado de salud, quebrarían el modelo tan minuciosamente diseñado.

Entre las figuras antropomorfas, destacan unas a las que se ha dado el sugerente nombre de “el degollador“, “las caritas” o -atención heterodoxos- “el extraterrestre“. Al igual que los otros dibujos de la pampa nazqueña, se trata de dibujos de proporciones gigantescas y que muestran a seres de grandes ojos, ataviados con lo que se asemeja a enormes cascos. Como las otras, estas figuras cobran su auténtico dignificado cuando se las observa desde la altura. Para verlas hay que contratar los servicios de un piloto que se desvíe de la ruta que siguen habitualmente para los turistas.

Situadas en la Pampa de San José, una de estas figuras -tal vez la más extraña- fue descubierta hace algo más de cuatro años por Mateo Herrau. Es un dibujo antropomorfo de más de 40 metros de largo, situado sobre una pequeña colina. Se trata de un enorme ser de grandes ojos y cuya cabeza, enorme y abombada, recuerda una escafandra (como la de los astronautas o los buzos) de la que surgen una especie de tentáculos o antenas. De ahí, precisamente, el que se le bautizara con el nombre de “el extraterrestre“.La enigmática y poco conocida figura del extraterrestre

Las “caritas” son figuras que se resisten a ser catalogadas. Representan lo que parecen ser dos seres tocados por unos semicírculos de los que surgen unas líneas paralelas que recuerdan las representaciones de los haces de luz que surgen del sol. El “degollador” es un ser de cabeza abombada, de enormes ojos, aparentemente sin nariz ni boca. Dibujado en la ladera de una loma, los expertos no se ponen de acuerdo en cómo clasificarlo.

Tal vez Nazca sea un tema recurrente sobre el que a muchos pueda parecerles que se ha escrito todo, pero la realidad nos muestra que existen sorpresas, que hay que seguir investigando y que nada puede darse por sentado pues lo cierto es que las teorías que se han formulado hasta ahora se desmoronan fácilmente ante una crítica rigurosa.

Los historiadores no siempre tienen respuestas y la propia Maria Reiche, aún descartando las hipótesis más exóticas, reconocía poco antes de morir que estábamos todavía lejos de la solución final:

Algo ha sido explicado, mucho será explicado en el futuro y algunas cosas nunca serán explicadas

David Alvarez
redaccion@dogmacero.org

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7 pensamientos en “NAZCA: luces y sombras

  1. Buen trabajo David Alvarez.

    Me ha gustado mucho el profesionalismo y la precisión de los datos e informes que se indican sobre las líneas de Nazca, así como las diferentes teorías, que existen sin discriminar ninguna porque hasta que no se compruebe algo, todas las posibilidades son válidas y ya con mayores descubrimientos y estudios podremos sacar a luz la verad.

    Felicitaciones, y estaré al tanto de nuevos hallazgos
    ALEJANDRO DIAZ SEBASTiAN

  2. Realmente es un misterio, gracias por reunir tanto dato y de forma profecional; sin descartar ninguno. Creo que estamos en una etapa intermedia de evolución y nos cuesta mucho entender y aceptar algunas cosas, pues las comparamos con lo poco que sabemos. Las preguntas que quedan son demasiadas, quizás más que antes; tal vez nunca llegaremos a saber porqué fueron hechas.

  3. “Esto no tiene sentido, no se puede explicar todas las cosas con extraterrestres.”

    buena esa xD…

    me stresa la gente que todo lo explica con
    extraterrestres y cosas por el estilo -_-‘

    por cierto..

    cuando yo era pekeño pensaba que si escribia muuuy grande
    en la tierra… dios leeria lo que estaba escribiendo.

  4. y que necesidad tenian de diseñar figuras tan complejas para marcar la puesta y salida del sol? ademas es facil decir en nuestros tiempos que eso se puede hacer de manera sencilla pero en epocas remotas el solo hecho de pensar en hacer algo a tales dimensiones no era algo corriente como en nuestros tiempos. es como si quisieramos constuir un edificio en medio del pacifico no lo hariamos porque no tiene sentido ni tenemos la certeza de que se pueda construir y durar, entonces esas personas construian por algun motivo muy importante no algo tan simple como saber cuando cosechar

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